El fistol del diablo – Diario de lectura (Parte 3)

Esta es la tercera entrada de una serie de resúmenes y comentarios sobre El fistol del Diablo de Manuel Payno, las otras entradas son:

De la narrativa fantástica

Hay toda una teoría detrás de lo fantástico en la literatura, existen muchas derivaciones de lo fantástico dependientes de los sucesos, del cómo son percibidos por los personajes y de la forma en que se presentan al lector.

Oscar Hahn en su antología ‘El cuento fantástico hispanoamericano’ menciona dos de esas teorías, en esta entrada trataremos la primera.

En 1970 Tzvetan Todorov publicó ‘Introduction à la littérature fantastique’, postulando que la literatura fantástica es un género con reglas que es posible determinar de manera mas o menos estricta.

Define que toda obra narrativa se puede analizar considerando tres aspectos:

  • Verbal: La enunciación y el enunciado (las palabras y su significado léxico)
  • Sintáctico: Relación entre las unidades narrativas (las estructuras narrativas y gramaticales)
  • Semántico: Donde se evidencian los temas (El significado pleno de las palabras que leemos, la sutileza del lenguaje, un oxímoron, una alegoría, una hipérbole)

Lo fantástico debe estar presente en cada uno de esos aspectos para que la obra sea considerada como tal. (Está muy curioso que un compilador analiza esos mismos aspectos para convertir código en software usable por humanos)

Cuando el lector, el narrador y los personajes son enfrentados a los hechos insólitos y son incapaces de discernir si efectivamente se trata de una ruptura de las leyes del mundo (físicas o de alguna otra índole más ‘espiritual’) o de un fenómeno explicable por la razón, entonces hablamos de una narración fantástica. Dependiendo de cómo reaccionen los personajes al suceso puede hallarse en uno u otro sugbénero.

  • Si se acepta como un hecho contranatural es un relato ‘maravilloso’
  • Si se explica racionalmente es un relato ‘extraño’
  • Si se vacila entre las dos posibilidades anteriores es un relato ‘fantástico’

Al mismo tiempo el mundo en el que se construye la narración debe ser presentado como real y cotidiano, no puede ser ni poético ni alegórico.

El fistol del diablo es un caso interesante, el mundo en efecto es bastante cotidiano, los personajes se llenan de pavor e intriga ante los hechos insólitos que prescencian, no encuentran explicación racional alguna a los sucesos, aunque la buscan, a veces justifican lo que ven por la excitación del momento, por la fatiga y por las sugestiones psicológicas pero siempre queda la duda, luego entonces, se trata de una novela de costumbres ‘fantástica’.

En r/writing (usen reddit niñas y niños) un desconocido de internet escribió: ‘Toda trama ha sido mas o menos concebida; el héroe traicionado, la heroína de la que abusaron sexualmente, el triángulo amoroso.

Y tiene sentido, así surgen los clichés, la chica incomprendida, el niño elegido, los amantes que deberían ser enemigos, cada historia que se nos pueda ocurrir ya ha sido explorada full de veces. Y no tiene nada de malo, una trama se vuelve cliché por que funciona.

Pero el universo en el que la pones, el punto de vista del narrador, los diálogos, eso es lo que la vuelve única. La humanidad que enfrenta una amenaza antigua es una trama presente en ‘Canción de hielo y fuego’ y ‘El señor de los anillos’ pero sus ejecuciones son totalmente distintas, jamás confundiremos una espada de acero valiryio con Elendil ni compararemos a Aragorn hijo de Arathorn con Juanito Nieve.

Todo esto para resaltar que El fistol del diablo tiene mucho de esto, Arturo y Manuel me recuerdan al traicionado Edmundo Dantés, al caballeroso Mr. Darcy, y al apasionado Durán, entonces llega el momento en que sospechas que va a pasar, a veces sucede, a veces no. Lo que tiene esta historia que no tienen otras es el componente ‘maravilloso’ (la ejecución), la descripción de los Méxicos en el s. XIX (el universo), la fuerza de sus diálogos y otro montón de cosas que seguramente se me escapan.

Las obras que se escriben en estos momentos toman mucho de sus antecesoras (véase el ejemplo de dos párrafos atrás).

El realismo mágico, posiblemente el género por el que los escritores latinoamericanos son más conocidos sin duda fue influido por las narraciones del periodo de Payno, incluida naturalmente ‘El fistol del diablo’, es como diría Isaac Newton en su carta a Robert Hook «Si he logrado ver más lejos, ha sido porque he subido a hombros de gigantes».

Literal estamos viendo los antecedentes de la literatura actual, tantas palabras para decir tan poco lol.

Tormento (capítulos XXXVII a XLIX)

En la entrada anterior dejamos a nuestros héroes prisioneros, Arturo en Santiago Tlatelolco y a su madre muriendo mientras Manuel fué alojado en el castillo de Acapulco. Algunos meses pasaron y un golpe de estado mejor organizado logró desbancar al gobierno y algunos de sus propiciadores recordaron su caso, ahora considerado héroe, Arturo es liberado e incluso le es ofrecida una plaza en el nuevo gobierno a lo que él se niega, pidiendo en cambio licencia para ir a liberar a su amigo.

Carcel militar de Santiago Tlatelolco.

Rugiero había ido a visitar a Arturo un par de veces y le regaló un bello perro cazador que le hizo compañía en su cautiverio, después de liberar a Manuel marcharon a la sierra y de allí partieron a Tampico, con objeto de ir a La Habana por Teresa, en el camino quedaba un pintoresco pueblecito llamado Jaumabe, con una tienda, una parroquia y algunas casas.

Grande fué la sorpresa de Arturo al encontrarse a Celeste en la parroquia de Jaumabe en la que se decía que su hermano era el cura, cuando llega el buen padre Anastasio de buen grado les da alojamiento y mientras están en sus habitaciones Arturo y Manuel conversan de lo insólito de su aventura cuando un hombre como salido de los infiernos se arroja por una ventana al interior de su pieza, ¡Rugiero en persona!, conversan un poco y entonces les hace ver unas terribles visiones en un espejo de cuerpo completo, Manuel es testigo de un naufragio en el que está convencido vió a la romántica Teresa mientras Arturo ve a la bella Aurora llorando mientras le firma unos documentos al detestable D. Pedro.

Al día siguiente despiertan aturdidos y sin Rugiero. Desayunan absortos en sus reflexiones y después de que Celeste se retira, los caballeros empiezan a confesarse lo que los apesadumbra. Arturo está de mal humor por que Celeste lo mandó al gorro (aunque lo ama profundamente), Manuel desea apresurar su expedición a La Habana y el padre confiesa amar a Celeste y estar muy atribulado por que nunca estarán juntos, cobran ánimo y deciden ir todos a Tampico mientras mandan a Celeste a la capital para después enviarla a un convento o por el estilo, el padre Anastasio está decidido a no volver a verla.

Los tres por distintos caminos hemos corrido tras la felicidad, y sólo hemos encontrado la desgracia

Arturo

Entonces se despiden y Celeste toda triste le pide a Arturo que le regale al perro de Rugiero, él accede y cada quién se va por su camino, es de importancia mencionar que a la llegada de los ‘jóvenes calavera’ a Jaumabe un tendero filósofo les dió alojamiento, es descrito con cierto desdén debido a que sus lecturas de Voltaire y sus amigos lo hicieron rechazar ‘la fe’ y demás.

Pues que ese señor le quería hacer cosas malas a Celeste y cuando se enteró de que se iría de Jaumabe sin la compañía de ningún hombre, vendió toda su tienda y contrató a unos maleantes para que lo escoltaran mientras iba a por ella.

Llevaban algunas jornadas cuando la alcanzó y le propuso acompañarla, cuando fué rechazado se puso violento e incluso pensó en llevársela a la fuerza, posiblemente eso hubiera hecho de no ser por el perro de Arturo que lo atacó con pericia y le infligió algunas heridas leves pero aparatosas, el tendero huyó planeando volver esta vez armado para cumplir sus propósitos. Entonces los hombres que había contratado por que les cayó mal por ‘hereje’ le dieron unos golpes y le robaron su dinero amenazándolo de muerte si lo volvían a ver en esas tierras.

Y nos movemos a la Ciudad de México, a ver qué tal le va a D. Pedro, resulta que se hizo amante de una chica llamada Celestina, que lo dominaba y al que le exigía mil caprichos, un día pelean y lo manda al gorro corriéndolo de la casa que le había comprado, D. Pedro va algunos días después a exigir que se retire y es recibido por un teniente de lanceros de trato tosco y poco educado que es el nuevo amante de Celestina, a esas alturas el «empleadillo» de la tertulia de Aurora llamado ‘Josesito’ es informado por D. Pedro de la chica y lo anima a cortejarla a manera de venganza contra el teniente y después le hará romperle el corazón. Los cortejos funcionan y una noche ambos se confiesan sus pasados y motivos y aún así están realmente enamorados, deciden fugarse, están en eso cuando unos salteadores sospecho dirigidos por el teniente de lanceros, los amagan y aunque Josesito lucha con bravura y da unos buenos cortes es herido y muere en su casa rodeado de su familia.

D. Pedro se apesadumbra un poco por su papel en las aventuras de Josesito pero rápidamente lo supera, ya está haciendo planes para su próxima conquista (la bella Aurora) mientras lleva el fistol de Rugiero a la iglesia, cuando unos jóvenes conocidos de Arturo y Manuel reflexionan sobre sus fechorías con Teresa y quién sabe que otras cosas, un joven lépero les dice que les puede conseguir un fistol como ese en un precio realmente asequible con un guiño a lo que el joven corresponde realmente complacido. El lépero lleva el proyecto a sus amigos y éstos hacen un trabajo de inteligencia que el mismo escuadrón volante de Catalina admiraría.

Ejecutan su plan con mucha habilidad, irrumpen en la casa de D. Pedro y le roban todo lo que pueden, incluido el cofre de Arturo, con un añadido cómico, lo hacen bailar algo llamado ‘El jorobante’ que según una nota de la edición es un baile extremadamente vulgar y de baja categoría, luego le propinan algunos golpes.

Entonces los maleantes se van a festejar a un establecimiento llamado ‘El sol mexicano’ que casualmente es administrado por el tendero filósofo de Jaumabe que se había vuelto amante de la dueña de la tienda, ahora cuidaba de ella y de sus dos hijas, entre las copas y el ambiente los pícaros le venden al tendero las joyas de Arturo para poder financiar sus diversiones, luego se caldean los ánimos por el reparto del botín y todo se resuelve en un duelo a cuchillos, el tendero es amenazado para que guarde silencio y después de enterrar clandestinamente al malhechor que perdió el duelo se van, prometiendo vigilarlo y hacerle cosas malas a su familia si se le ocurría huir o delatarlos.

No hizo mucha falta ninguna replesalia contra el tendero pues algunos días después la tienda/posada/casa se quemó hasta los cimientos muriendo todos sus moradores con excepción de una de las hijas de la posadera llamada Carmelita.

Paralelamente se describe un poco de la vida de las dos pordioseras que se instalaron en la que era casa de Celeste, un día una de ellas se encuentra a la niña que sobrevivió al incendio y la lleva a su casa a pesar de las protestas de su compañera, la niña le cuenta de las joyas y empieza a buscar el tesoro en las ruinas de la posada, de vez en cuando iba a ver a Aurora, así que le contó de su proyecto, Aurora fue condescendiente aunque no la tomaba en serio, pero le llamó la atención saber de la niña, le pide que se la lleve a la brevedad, mientras tanto logra encontrar el fistol de Rugiero (ufff) y como le había prometido darle la primera joya que encontrase aún con sus reservas se la planea entregar, la noche de ese día se da un atracón con su compañera y fallece mientras intentaba dejarle las joyas y la niña a Aurora por medio de un mensajero, después de algunas peripecias la pordiosera logra su cometido y muere.

Mas o menos al mismo tiempo que D. Pedro empezó a acariciar la idea de casarse con Aurora, se nos explica un poco de la vida de la chica; una muchacha muy bella y muy rica que todo lo que deseaba obtenía. Inocente y cándida, generosa con los pobres y tan religiosa como se esperaba de una chica de sociedad en aquél entonces, a pesar de los muchos pretendientes que tenía no sentía ni la más mínima atracción por ninguno, todos le parecían interesados, en su belleza o su fortuna, daba igual, nadie se preocupaba por lo que ella sintiera, el único hombre que alguna vez llamó su atención, el único que alguna vez la sacó de sus casillas fue Arturo, cuando lo dejó de ver y se enteró de que su padre había ido a la quiebra se preocupó genuinamente, pero el orgullo le impidió informarse con exactitud y se tuvo que atener a los rumores (de ellos hablaremos después), ya triste por que su crush no aparecía ni en la alameda, ni en el paseo ni en el teatro se empezó a sentir fastidiada de todo, hasta que un tal D. Francisco le hizo llegar una carta, en ella se declaraba admirador suyo sin esperanza alguna y le advertía que una amenaza se cernía sobre ella y solo por ello se atrevía a escribirle.

D. Francisco (haha, así le digo a un amigo lector) era un joven de gran tono, que en su porte algo recordaba al elegante Arturo, precisamente por eso llamó la atención de Aurora, después de varias cartas e intercesiones hechas por el ama de llaves de su casa que era la madrina del man logró una entrevista en el balcón de Aurora, entonces en la noche con la escalera de un sereno que era su amigo y cómplice (un sereno era un guardia nocturno/farolero) subió y mantuvo una conversación advirtiéndole de D. Pedro y sus planes de o casarse con ella o mandarla al convento (cosa de hecho cierta).

Y así se iniciaron las redadas nocturnas de D. Francisco que poco a poco fue ganándose la confianza de Aurora, un día por fin la abraza y la intenta convencer de ‘ya sabes qué’ cuando la chica recapacita y le pide que se vaya, D. Francisco insiste ahora con más efusividad pero ella se sigue negando, la cosa no pinta bien hasta que Carmelita, que había sido adoptada por Aurora y dormía en una pieza contigua pero de rápido acceso a sus aposentos, le preguntó si todo estaba bien, D. Francisco emprende la huida y cae del balcón, entonces un escuadrón de serenos entre los que no estaba su amigo lo aprehenden y llevan a prisión.

Sereno de Madrid

En prisión después de un buen rato de protestas puede conversar con su amigo el gobernador, que iba pasando camino a atender un asunto de estado y éste a cambio de ayudarlo a salir de su predicamento le pide santo y seña de las aventuras que lo llevaron a esa situación, D. Francisco confiesa sus episodios con Aurora y logra salir de prisión, el gobernador algunos días después conversa con D. Pedro y entre chanza y chanza le habla de la falta de recato de Aurora, D. Pedro aprovecha esta oportunidad y va a ver a D. Francisco, después de un agrio intercambio de palabras el elegante farol D. Francisco es sobornado para dejar el país, el hombre vendió sus amores por un plato de lentejas y D. Pedro ahora tiene un medio para obligar a Aurora a hacer lo que quiera.

Reflexiones sobre el conflicto

En la gestación de una historia el conflicto es vital, un obstáculo entre el personaje y lo que desea permite a la historia atrapar el interés del lector, conforme avanza la trama debe haber conflictos constantes y cada vez más intensos, Rugiero es el artífice de la mayoría de los que aparecen en el libro, el men está en todos lados en el momento justo para «ayudar», empiezo a dudar un poco de la mucha casualidad que se necesita para encontrárselo en todos lados, ¿Payno lo escribió así para que pensemos que en efecto es el diablo?.

Celeste es otro personaje que representa el conflicto, Arturo la quiere pero no más que a cualquier muchacha bonita que se le atraviese, el padre Anastasio por otro lado parece en serio sufrir por su situación, Payno expresa un poco sus ideas al respecto diciendo sutilmente ‘No sé por qué la iglesia tiene estas reglas arcaicas que hacen mas mal que bien’ (es su opinión, no te alborotes XD), y ella bueno, no estoy muy seguro de qué desea, quiere a Arturo pero en plan ‘de lejitos’, lo rechaza cuando le habla de amores argumentando su baja cuna y demás, y está realmente agradecida al padre por su gran ayuda, tal vez desearía estar con él pues sabe que estará segura bajo su cuidado y además lo tendrá friendzoneado para siempre.

Dato random es que cada una de las secciones delimitadas por las entradas 1 a 3 representa un conflicto mayor en la obra. Podrían ser llamados ‘Mini clímax’ por derecho propio:

  1. El lance la noche en que Teresa estuvo a punto de morir y en la que Arturo casi mata a Manuel para después huir a Veracruz y luego a las Europas.
  2. El golpe de estado fallido y la traición a la familia de Arturo y su encarcelamiento junto con Manuel.
  3. Los amores de Aurora con D. Francisco que posiblemente serán su ruina (este se siente abrupto pero lo definí así por que allí termina el primer volumen).

Caso especial el tormento de Celeste y la muerte de su padre por que no tiene efecto alguno en la trama principal de la primer sección, aunque propiciado por el encuentro con el padre Anastasio cobra mayor relevancia en forma de la decisión de los héroes de apresurarse en ir a Tampico.

El fistol hizo su efecto en D. Pedro y en los maleantes que se lo robaron, también le pasó factura al tendero que lo tuvo en su poder una noche y ahora lo tiene Aurora, considerando las visiones del espejo de Rugiero le va a ir bastante mal, los episodios con D. Francisco ya la empezaron a atribular.

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Después de mas o menos 600 páginas llegamos al final de la primera parte, un viaje divertido y educador, en el que D. Manuel Payno nos platica desde los atuendos de la época hasta cuestiones filosóficas y religiosas pasando por las armas y protocólos de cortejo de hace doscientos años, unos buenos shipeos y full de aventuras. ¡Un libraco masivo en muchos sentidos¡.

Y bueno, el anuncio:

Habrá una breve pausa antes de publicar las entradas de la parte dos, me he atrasado un poco en su lectura y en lo que me pongo al corriente tengo planeado reeditar algunas entradas y/o publicar alguna que otra de distinta temática, así que no hablaremos del fistol del diablo hasta el año que viene, y solo eso, gracias por estar acá :D.