Lo que programar le hace a tu cerebro

categoría aprendizaje

En la década de 1930 surgió la teoría de relatividad lingüística que dice: «El lenguaje define el razonamiento de los hablantes, así dos hablantes de lenguas muy diferentes conceptualizarán de manera algo diferente los mismos fenómenos, por efectos cognitivos asociados al vocabulario y particularidades gramaticales de sus lenguas»

En la actualidad se tiene un concepto menos radical, los investigadores piensan que el lenguaje moldea solo algunos aspectos del proceso cognitivo, y que toda idea se puede definir en cualquier lenguaje.

Contrario a la creencia común, en programación las habilidades matemáticas no son las más importantes, las linguisticas por otro lado lo son, en 1978 Charles Wetherell mencionó que las habilidades verbales son un aspecto muy importante en las aptitudes de un programador exitoso, refiriendose a las gramáticas de lenguajes tanto naturales como artificiales.

Diversos estudios han confirmado esas observaciones, se ha descubierto una relación entre la habilidad de programar y las habilidades linguisticas de alto nivel, mientras alguien está escribiendo código se activan las mismas partes del cerebro responsables del lenguaje natural.

Y tiene sentido, en muchos lenguajes de programación se hace uso de gramáticas bien definidas y relaciones entre conceptos con correspondencias en idiomas naturales (Inglés por lo regular), los compiladores buscan incoherencias sintácticas y léxicas antes de construir los programas.

Entonces ¿cómo es afectado el proceso cognitivo al pensar en un «lenguaje» de programación?

Uno de los primeros intentos para descubrir los efectos de la programación en el proceso cognitivo fue abordado en el número de mayo de 1987 de Journal of Educational Computing Research, en él los investigadores notaron que la labor de programar con sus diversas actividades podía influir positivamente en la habilidad para resolver problemas estratégicamente, mejorar la lógica formal, habilidades de análisis y métodos cognitivos, aunque debido a lo reducido de los datos a su disposición no pudieron encontrar evidencia clara que demostrara sus suposiciones.