1984 (Reseña/Resumen)

1984 (1949) – George Orwell

Después de la victoria

Terminaba la segunda guerra mundial, el frente oriental en Europa sostenido en su práctica totalidad por el poder Ruso dirigido por Stalin se había convertido en territorio influenciado fuertemente por la dictadura del proletariado, los vencedores intercambiaron miradas, ahora que ya no había enemigo a quién vencer los poderes mundiales se aprestaban para despedazarse, la guerra fría había iniciado.

En plena guerra George Orwell criticaba fuertemente al régimen soviético, sus compatriotas no simpatizaban demasiado con él, ¿cómo te atreves a hablar mal de nuestros aliados?, y aunque los rusos en efecto fueron una nación clave en la derrota del eje estoy seguro de que incluso sus más fervientes defensores no podían evitar el considerar un tanto ‘autoritarias’ las políticas del líder del partido (Siberia, Gulags, asesinatos convenientes, Stalingrado, etcétera).

Sobre 1984 dijo: «Mi última novela [1984] no constituye un ataque contra el socialismo o el Partido Laborista inglés (al que yo sostengo). Quiere describir las perversiones a las que se ve expuesta una economía centralizada y que ya han sido realizadas parcialmente por el comunismo y el fascismo. Yo no creo que el género de sociedad que describo vaya a suceder forzosamente, pero lo que sí creo (si se tiene en cuenta que el libro es una sátira) es que puede ocurrir algo parecido. También creo que las ideas totalitarias han echado raíces en los cerebros de los intelectuales en todas partes del mundo y he intentado llevar estas ideas hasta sus lógicas consecuencias».

Escrita de 1947 a 1949 relata la vida de Winston Smith, miembro externo del partido y trabajador del ministerio de la verdad.

La sociedad en la que vive está dividida en tres grandes conjuntos, los miembros del círculo interior del partido (los dirigentes, son pocos y muy privilegiados), los miembros externos el partido (nuestro héroe está en éste escalón de la pirámide, son relativamente privilegiados y son más numerosos que sus superiores) y la masa de gente restante. ‘Los proles’ (la gran mayoría de las personas, la fuerza laboral pobre e ignorante).

El estado ejerce un férreo control sobre todos los miembros de la sociedad, a la menor señal de pensamiento individual o ‘subversivo’ se ejerce un castigo contundente (los niños suelen acusar a sus padres y éstos son ‘rehabilitados’ a veces de forma permanente).

Entre los métodos de control que implementa el estado están éstas pantallas que te obligan a escuchar la propaganda del partido que incorporan cámaras (?) que graban todo lo que las personas hacen y dicen, existe una ‘neolengua’ que elimina todas las palabras ‘innecesarias’ para los miembros del partido (es un hecho conocido que la lengua ejerce un enorme efecto en el pensamiento, léase ésta entrada) y la famosa policía del pensamiento, una especie de agencia de inteligencia que se encarga de los criminales que ‘piensan’ cosas peligrosas para el estado, las relaciones sexuales están fuertemente reguladas con el único objetivo de perpetuar a la especie, cualquier relación sexual/amorosa no autorizada por el estado es punible con la muerte, todo éste aparato está representado por el omnisciente ‘Big Brother’, un hombre de mediana edad con un ‘elegante bigote’ y cejas pobladas (uhm, eso me suena de algún lado).

Ésta sociedad también incorpora algo llamado ‘Los dos minutos de odio’, en los que los reprimidos miembros del partido le gritan a imágenes que representan a los enemigos del estado, encarnados en un sujeto llamado Goldstein, antiguo amigo del ‘Big Brother’ pero que se volvió un traidor y demás.

Y éso parece ser todo el contexto que puedo dar sin hacer spoilers, las siguientes dos secciones tendrán muchos así que si no lo has leído sigue bajo tu propio riesgo, en verdad te recomiendo que mejor leas el libro y luego te des una vuelta a la sección tres de ésta entrada.

De amores imposibles (Resumen) [spoilers]

Pues que nuestro amigo Winston lleva su vida lo mejor que puede, gritandole a Goldstein, trabajando para el ministerio de la verdad, se dedica a borrar todo rastro escrito de la existencia de las personas eliminadas por el partido.

Ha visto cosas raras, por ejemplo recuerda muy bien a un sujeto en el café que frecuentaba que de la nada empezó a llorar, después llegó la policía del pensamiento y se lo llevó, recordaba a ese hombre a la vez que sabía que probablemente había ayudado a borrar cualquier traza de su existencia documentada.

Tiene un ‘amigo’ que es miembro del partido interior, un modelo de conducta, un hombre culto, inteligente y perspicaz, incluso pareciera que igual que él no está totalmente convencido de todo ese asunto del Gran Hermano, en realidad solo es un ‘camarada’ más, no es que se pudieran tener amigos en ése mundo.

Un día, mientras Winston se está ocupando de sus asuntos sin molestar a nadie se topa con una chica realmente atractiva de la que después se entera se llama Julia, desde el primer instante en que la ve lo único que desea es besarla y que triunfe el amor, pero eso implicaría morir horriblemente así que mejor evita esos pensamientos.

Pasan más cosas que le hacen replantearse su vida y el mundo en el que vive.

Y entonces parece que Julia también tiene ideas suicidas pues se vuelven amantes (estoy simplificando muchas cosas), mientras se las ingenian para engañar a la policía del pensamiento, Winston se da cuenta de la casi nula libertad que tiene, que tal vez Goldstein tenía razón y que en realidad él y Julia ya están muertos.

En una de sus escapadas con Julia conversa un poco con ella de ésto último y es entonces cuando la policía del pensamiento aparece confirmando su teoría.

Los separan y someten a una ‘rehabilitación’, y [spoiler mayor] el ‘jefe inquisidor’ es su admirado amigo del partido interior, le empieza a explicar el libro que ‘escribió’ Goldstein y que en realidad fue escrito y puesto en circulación por el partido, en ésta explicacion O’Brien (así se llama el amigo de Winnie) detalla que después de una gran cantidad de guerras, surgieron tres superpotencias que se disputan el control del mundo, Oceanía ocupa lo que fué Inglaterra, América y la Oceanía que nosotros conocemos es en la que ellos viven, el Ingsoc (Socialismo Inglés) lo gobierna de manera análoga a las otras potencias, con un totalitarismo superlativo y siempre en guerra, en realidad los tres poderes están bastante equilibrados, pero nunca dejan de estar en guerra, todo el esfuerzo bélico, todo el trabajo que implica el mantenerse vivo, el culto a la personalidad del Gran Hermano, la propaganda, la inminente cercanía de la ‘victoria total’, las hambres, las pestes, la represión, todo está concebido para que el aparato de gobierno siga en el poder, que los pocos miembros del partido interior sigan con su estilo de vida, y poco más, en realidad nada tiene objeto.

Después de varios meses de tortura Winston se quiebra (no le gustan las ratas) y acepta que si el partido lo dice 2+2=5 (ésto tiene una gran carga simbólica a lo largo del libro), una vez ‘reformado’ lo reintegran a la sociedad, un día se encuentra con Julia, con una historia parecida detrás y se despiden como dos camaradas que no se aman (esa es la realidad para ambos).

Algún tiempo después, en la mesa del café que desde su reintegración siempre le ha sido reservada y donde se ponía a resolver los problemas de ajedrez del periódico de repente se da cuenta de cuanto ama al Gran Hermano, con lágrimas en los ojos acepta esa realidad a la vez que sabe que su muerte se acerca rápidamente.

A todos nos gustan los finales felices [spoilers]

Además de la ya mencionada crítica a los gobiernos autoritarios con tintes socialistas/fascistas/comunistas, éste libro contiene algo poco común en un libro aceptado por el público y la crítica: un final en el que el héroe no vence al mal.

Winston termina traicionando primero a sus principios, luego a Julia y luego llega a amar al Gran Hermano, estamos hablando de una derrota en tantos niveles que lo único que queda del protagonista es un cascarón vacío que solo espera la muerte. La victoria del partido es aún más completa si consideramos que podrían haber matado a Winston desde el instante en que la policía del pensamiento pudo juntar los cabos sueltos y saber de su incipente traición, lo cuál considerando los recursos pudo haber sido incluso antes de que la historia iniciase.

¿Qué hace que una historia sea interesante?, ¿el conflicto?, ¿que al final todos sean felices?, no sólo se trata de saber que todo salió bien para el protagonista, se trata de acompañarlo en la lucha contra el conflicto, de presenciar su crecimiento, su sacrificio por un bien mayor, la victoria del bien sobre el mal.

Lo que te hace seguir leyendo es saber lo que pasa después, pero también seguir la aventura, de nada serviría saber que hay un final feliz sin saber el cómo pasó, de allí el término spoiler, por que arruinan el viaje.

¿Te gustan los finales felices? ¿por qué?, un hilo en stack exchange (acá el link: https://writing.stackexchange.com/questions/46444/what-exactly-makes-a-story-interesting-philosophical) discute el tema, vale la pena mencionar que buena parte de los dos párrafos anteriores derivó de la lectura del mismo 🙂.

Pues que uno de los comentarios menciona que en varios estudios de Hollywood se encontró que las películas con finales bonitos venden más que las que no en un factor de diez a uno.

Una frase épica en dicho comentario resume el asunto: «Spoiler alert: al final todos vamos a morir, cada uno de nosotros, pero eso no importa hoy. Hoy la podemos pasar bien».

Cuando lees un libro o ves una película tu objetivo es distraerte (no estoy contemplando que tienes que estudiar o ver algo que no tienes ganas de ver), en la vida real la gente muere de cáncer, los héroes estallan en pedazos sin salvar a nadie, personas son partidas en dos por vehículos manejados por conductores ebrios, te secuestran y te matan, el ambiente se destruye, la pobreza es castigada con más pobreza etcétera. Si quiero realismo con ver las noticias tengo más que suficiente.

Por eso nos gustan los finales finales felices.

A pesar de eso, 1984 es una obra maestra a los ojos de la crítica y el público en general, ¿por qué una historia con un final así es tan aceptada?, literal, lo que le pasó a Winston no afectó en nada al descenlace de los eventos, tal vez sea que su historia resuena un poco con nosotros, un tipo normal que sabe que algo no está bien, aún así intenta llevar su vida lo mejor que puede, cuando por fin decide rebelarse contra el sistema desde el principio sabe que será una lucha fútil, y aunque su vida y muerte no cambiaron nada su mundo, el perfirió intentarlo.