¿Cómo es presenciar la explosión de una bomba atómica?

El empleo de armas nucleares en la guerra tiene su ejemplo más conocido en las bombas arrojadas contra Hiroshima y Nagazaki en la segunda guerra mundial, lo que es menos conocido es que ha habido una cantidad enorme de detonaciones nucleares después de eso, la mayoría pruebas hechas por los Estados Unidos de Norteamérica y Rusia, muchos soldados británicos también participaron en algunas de esas pruebas.
El 29 de agosto, el día internacional en contra de las pruebas nucleares se reunieron varios de los ‘veteranos atómicos’ de gran bretaña sobrevivientes para compartir sus experiencias al respecto y hacer conciencia sobre lo terribles que son esas armas.
Cuando se les preguntó ¿qué se siente presenciar una explosión nuclear? Narraron que a algunos los tenían en la cubierta de un barco, les dijeron que se cubrieran los ojos con las manos o los brazos y que permanecieran agachados, al momento de la detonación cuentan que pudieron ver algo parecido a una radiografía, los vasos sanguíneos y los huesos que estaban en sus brazos y manos, esto se explica al pensar en que la intensidad de la luz generada es tal que se puede ver a través de la piel durante unos breves instantes, después una ola de calor insoportable los envolvió y una fuerte ráfaga de aire los golpeó causando en ocasiones lesiones severas.
Todo indica que estas pruebas estaban pensadas para determinar los efectos de una guerra nuclear en los cuerpos humanos, la guerra fría estaba en pleno apogeo y un conflicto de ese tipo parecía más probable que nunca.
Al final la humanidad no extinguió la vida en el planeta en un conflicto nuclear de alcance mundial pero los veteranos que formaron parte de esos experimentos sufrieron los terribles efectos de la radiación, incluidos problemas de salud que se extendieron a su familia, al mismo tiempo que las zonas en las que se realizaron estas pruebas quedaron severamente afectadas.

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