En la noche de los tiempos (The Shadow out of Time)

Reseña del relato de HP Lovecraft en la noche de los tiempos

Introducción

Uno de los 8 relatos base de los ‘Mitos de Cthulhu’ escrito por Howard Phillips Lovecraft, ese arco se suele definir como perteneciente a la tradición del cuento de terror anglosajón. Los relatos se desarrollan en el mismo universo y el autor lo define así: «Antaño nuestro mundo fue poblado por otras razas que, por practicar la magia negra, perdieron sus conquistas y fueron expulsadas; pero viven aún en el Exterior, dispuestas en todo momento a volver a apoderarse de la Tierra.»

Entonces, la tierra ha sido habitado desde hace eones (dato random es que un eón es una unidad indeterminada de tiempo relacionada con los cambios geológicos abruptos, un eón contiene varias eras geológicas, por ejemplo ‘Mesozoico’ y demás) por muchas razas, sobre  ellas existen «los grandes antiguos» o «primigenios» (Great Old Ones), las entidades llamadas «deidades externas» y algún que otro ente indeterminado y abstracto.

Han sucedido incontables guerras, cataclismos, y muertes desde antes de que la humanidad surgiese y los restos de algunas de esas civilizaciones antiguas han quedado sin ser descubiertos por los humanos, del mismo modo remanentes de los antiguos poderes utilizados por estas razas están escondidos en varios volúmenes infames que solo los suficientemente necios para anhelar esas potestades se atreven a buscar y utilizar.

El relato trata sobre el profesor Nathaniel Wingate Peaslee y una extraña amnesia que le borró los recuerdos de varios años de su vida, convencido de que se estaba volviendo loco debido a recuerdos que no eran de él y sueños de aberraciones y otras monstruosidades conscientes y con una gran inteligencia además de paisajes y locaciones ciclópeas y de cariz antiquísimo decide someterse a varios tratamientos psicológicos hasta que se logra convencer de que solo estuvo enfermo de una singular afección mental, hasta que le llega una carta en la que un arqueólogo le notifica del hallazgo de unas ruinas que concuerdan con sus descripciones, el profesor se embarca en una expedición que revelará un secreto inusitado.

Resumen [spoiler alert]

El profesor Peaslee estaba en su cátedra de Economía Política cuando entró en una especie de coma, algunas horas después despertó pero actuando de manera herrática, con gestos y maneras extraños y usando un vocabulario arcaico, su esposa y dos de sus tres hijos lo abandonaron a los pocos meses, ella decía que el profesor «no era él».

Algunos años después volvió a acaecerle un ataque y mientras salía del estupor pronunció las palabras que continuaban la cátedra que estaba dando tiempo atrás.

Su hijo y demás conocidos lo pusieron al tanto de sus actividades mientras «no era él», cómo intentaba disimular que no recordaba nada de su vida, cómo se dedicaba al estudio de cuantas cosas le parecieran importantes como ciencia, artes, historia etcétera, incluso de sus investigaciones de grimorios antiguos, entre ellos «el Cultes de Goules del conde d’Erlette, De Vermis Mysteriis de Ludvig Prinn, el Unaussprechlichen Kulten de von Junzt, los fragmentos que se conservan del enigmático Libro de Eibon, y el terrible Necronomicon del árabe loco Abdul Alhazred».

Poco antes de «volver» se avistó a un tipo delgado con un aparato mandado a construir por el profesor, después de algunos días se lo llevó y el profesor regresó a la normalidad.

Volvió al trabajo e intentó rehacer su vida, pero le asaltaban muchos sueños y visiones de un mundo antiguo, con ciudades enormes, rodeado de flora fantástica solo comparable a algunos fósiles, un miedo a ver su reflejo y la idea de que su cuerpo fué «tomado» por algún individuo exterior.

Después de mucho investigar, siguiendo las recomendaciones de sus psicólogos encontró los relatos de algunas culturas antiguas de algunos individuos que pasaron por situaciones sorprendéntemente parecidas, al fin en unas leyendas de cultos antiguos de la India halló las crónicas de «La gran raza», individuos de gran antigüedad capaces de proyectar sus conciencias a través del tiempo, en su moribundo mundo natal buscaron a una especie longeva que les permitiera escapar de su muerte y así llegaron a la tierra, moviendo sus conciencias en masa a una raza cuyos cuerpos tenían la forma de conos de cuatro metros con brazos parecidos a tentáculos.

Desde hace millones de años que hacen eso, buscando en cada especie y momento del tiempo todos los saberes de la ciencia y la técnica dominados por cualquier civilización imaginable, recopilando sus artes, historias y saberes, los individuos «intercambiados» eran tratados con bondad, se les permitía estudiar los conocimientos acumulados por la gran raza e incluso conversar entre ellos, así las conciencias de muy diferentes especies de épocas muy distintas se encontraban en el mismo punto del tiempo y del espacio y podrían intercambiar impresiones, siempre se trataba de los individuos de más talento de su tiempo y se les animaba a escribir las historias de sus mundos.

El doctor se convenció de que él y todos los afectados por su enfermedad habían sido influidos inconscientemente por ese tipo de leyendas, así podía explicar su apego por el estudio de los grimorios antiguos mientras estaba «intercambiado», sus sueños, visiones y la naturaleza de los recuerdos que a veces le embargaban, como el resultado de la gran guerra (nosotros le decimos: «Primera guerra mundial») o demás sucesos futuros.

En sus sueños poco a poco fue adquiriendo conciencia y podía moverse e interactuar libremente con ese mundo primigenio que «visitaba», al final se acostumbró tanto que incluso pudo conversar con muchos de los otros individuos cónicos que lo habitaban. Le contaron de Hperbórea, de Nyarlathotep, del fin de la especie humana, y muchos otros conocimientos antiguos y futuros, incluidas las formas y costumbres de la gran raza incluido el nombre de su mundo natal: ‘Yith’ y de la raza de unos pólipos estelares que lograron aprisionar debajo de sus ciudades, ellos la gran raza de Yith les tenían pánico, el único remanente de estos enemigos formidables eran unas trampas ocultas en la profundidad de sus ciudades.

El doctor consideró que su caso desde un punto de vista clínico y sociológico valdría la pena ser compartido, en la universidad en la que trabajaba, la célebre Universidad de Miskatonic ubicada en Arkham Massachussets (síp, los escritores de Batman le rinden tributo a Lovecraft) publicó sus experiencias, lo mismo que en algunas revistas de divulgación científica, algún tiempo después un ingeniero de minas le envió una carta en la que lo invitaba a una expedición en Australia debido a que encontró unas ruinas que encajaban perfectamente con las descripciones de sus sueños.

La universidad financió la expedición y ya en el desierto se encuentran con estas ruinas antiquísimas, tan viejas que les aterra a los geólogos el pensar que pudiese desarrollarse una civilización de tan grandes dimensiones, y para no hacer más extensa la relación, el doctor terminó encontrando la ciudad con la que «soñaba» sus estantes y el libro en el que «él» había escrito la historia de la humanidad, con ésta prueba irrefutable todo lo que la humanidad sabía del universo cambiaría, entonces recordó que muy cerca de donde estaba había una de esas trampas que les causaban pavor a los miembros de la raza de Yith y que estaba abierta, presa del pánico el profesor logró huir de las ruinas a costa de perder el volumen de la historia de la tierra. Al encontrarse con sus compañeros de expedición los intentó persuadir de no explorar esa zona y buscó regresar a su hogar lo antes posible, dudando siempre si lo que vivió fue un sueño producto de muchas sugestiones o la terrible realidad.

Comentario

La idea de Lovecraft era definir el terror como algo que ya no dependía de la superstición o creencias religiosas, racionalizando aspectos mundanos de la vida y reinterpretándolos como la fachada de una realidad mucho más inquietante, en la que la humanidad no es más que un suspiro en la inmensidad del universo y el tiempo.

En éste relato en especial se resalta el nivel ‘cósmico’ de su universo, ‘La gran raza’ le permite explicar una gran parte de la historia del planeta, que existió por ejemplo una especie de pólipos cuasi materiales que eventualmente van a desaparecer, que la humanidad se extinguirá algún día, que unos escarabajos serán los futuros colonizadores del planeta etcétera.

El autor le da un aire académico a la exposición de los hechos lo que le brinda cierta fuerza al no apelar a los clásicos mitos ni supersticiones presentes en los relatos de horror de la época, justifica todo hecho insólito como una prueba de la asombrosa tecnología de individuos de otras especies mucho más avanzadas que la nuestra, viene a la mente la idea de que toda tecnología suficientemente avanzada va a parecer magia para los miembros de una civilización menos desarrollada, esa justificación puede englobar al cuento como de la corriente naturalista al menos en las formas de fundamentar los sucesos, no es naturalista por completo debido a que el autor no busca retratar la realidad objetiva y científicamente, todos sabemos que estamos leyendo una ficción (en efecto el necronomicón no existe, y si eres de los que dice que puede conseguirlo en formato PDF en la dark web, pues… buena suerte conjurando vampiros estelares, asegurate de tener algo para darles de comer que no seas tú XD).

El relato es bastante extenso, casi lo suficiente para ser considerado una novela corta (en algunas entradas se ha mencionado/mencionará la definición de cuento según autores que saben de lo que hablan, por ejemplo en ésta entrada), del mismo modo a veces abunda en descripciones y detalles que tal vez abrumen al lector no iniciado en relatos del periodo o género, es innegable también la riqueza del universo construido por Lovecraft y la necesidad de ser bastante explícitos en ocasiones para saber exactamente de qué estamos hablando (leyendo).

Por último la trama se lleva de manera relativamente predecible, el doctor sugiere todo el tiempo que en realidad sí sucedió lo que narra, el efecto que se busca no es la sorpresa pues todos nos damos cuenta de que ‘La gran raza’  en realidad sí se la pasa secuestrando gente brillante y stalkeando civilizaciones tampoco hay ningún giro argumental, mi poco educada opinión es que el efecto buscado es poner en duda todo lo que creemos saber, que la historia que se nos dice no es necesariamente la realidad y también que comparado con las edades geológicas que le quedan por vivir a la tierra nosotros somos una modesta mota de polvo que ha estado pululando por unos cuantos miles de años, apenas un suspiro.

Por cierto que Lovecraft no consideró el efecto mariposa en este asunto ¿cierto?.